Informes asistidos por IA, siempre bajo la firma del médico
Medix es el asistente que redacta el borrador del informe para que el médico no arranque de una hoja en blanco. No diagnostica, no decide y no reemplaza a nadie: aumenta y potencia el trabajo del profesional, que revisa, corrige y firma.
Medix asiste; el médico interpreta, corrige y firma
Medix es el avatar del asistente de inteligencia artificial del PACS. Su trabajo es concreto y acotado: leer lo que el médico le indica y devolver un borrador de informe redactado y estructurado. Nada de lo que produce es un diagnóstico ni tiene valor clínico por sí solo.
La idea no es reemplazar al profesional, sino sacarle de encima la parte mecánica del informe —la redacción, el ordenamiento, la estructura— para que dedique su tiempo a lo que sólo él puede hacer: mirar, interpretar y decidir. El criterio médico no se automatiza; se libera de tareas que no lo necesitan.
Por eso todo el circuito está diseñado alrededor del médico: él elige si usa la IA, qué le da para analizar, con qué instrucciones, y qué parte del borrador conserva. El informe que se guarda es el que él revisó y aprobó.
Aumenta, no sustituye
La IA propone un texto de partida. La lectura del estudio, el diagnóstico y la conclusión siguen siendo del médico.
Opcional por institución
No es obligatoria. Cada institución decide si la habilita; con la IA apagada, el sistema de informes funciona igual que siempre.
IA local como primera opción
El modelo corre en el servidor de la institución: las imágenes y los datos del paciente no salen de la red.
Dos caminos para generar el borrador
Con la IA habilitada, el estudio abierto en el visor suma el botón Informe IA. Al desplegarlo aparecen los dos caminos posibles, y la diferencia entre ellos es qué mira el modelo.
Generar a través de la descripción del estudio usa únicamente los datos del estudio —modalidad, región, descripciones de las series, datos del examen—: no analiza los píxeles de las imágenes. Es el camino más rápido y el más liviano para el servidor. Generar a través de análisis de imágenes, en cambio, le pasa imágenes reales al modelo para que las lea.

Por descripción del estudio
Trabaja sobre los datos del estudio, sin analizar las imágenes. Rápido y de bajo costo de cómputo.
Por análisis de imágenes
El modelo lee imágenes del estudio: una en particular, una serie o el estudio completo.
Qué mira la IA: una imagen, una serie o todo el estudio
Si el médico elige el análisis de imágenes, el siguiente paso es decidir el alcance. Las tres opciones responden a situaciones distintas de lectura, desde el hallazgo puntual hasta la revisión integral.

Una imagen en particular
Se elige un corte entre todas las imágenes del estudio y, antes de enviarlo, se lo puede medir o ajustar con las herramientas del visor para marcar qué mirar.
Una serie en particular
Se elige una serie entre las del estudio y se analizan cortes representativos y equiespaciados de esa serie.
Todo el estudio
Se toman cortes de todas las series, también equiespaciados, y se genera un informe integrado del estudio.
La elección de la serie, con vista previa
Cuando el análisis es por serie, el visor muestra las series del estudio con su miniatura, su modalidad y su cantidad de imágenes. El médico activa la que quiere analizar y continúa: no hay que recordar números de serie ni adivinar cuál era cuál.

Paso opcional: instrucciones y plantilla propias
Antes de generar, el médico puede sumar contexto. Un campo de instrucciones adicionales le permite indicarle a la IA qué priorizar, qué comparar o cómo redactar; y un selector de plantilla hace que el informe respete las secciones y el orden que usa la institución en vez del formato por defecto.
Las dos opciones son independientes y opcionales: se pueden usar las dos juntas, una sola o ninguna y generar el informe tal cual. Las instrucciones tienen que ser sobre el estudio; los pedidos ajenos a lo médico se rechazan.

El borrador se edita a mano y se puede volver a mejorar con IA
El texto generado no es un resultado cerrado: se abre en un editor completo, con formato, listas y alineación, para completarlo, recortarlo o reescribirlo. Buena parte del valor está justo ahí: el médico parte de un texto ordenado y le pone lo que sólo él sabe.
Si prefiere otra pasada del asistente, el botón Mejorar con IA vuelve a abrir el circuito, esta vez tomando también lo que ya escribió. Puede pedir la mejora sobre la descripción del estudio o volver a analizar imágenes, eligiendo de nuevo una imagen, una serie o el estudio completo.

Otra vuelta del asistente, sobre lo que ya escribiste
Al mejorar, el asistente vuelve a preguntar qué va a mirar y en el paso siguiente admite otra vez instrucciones, plantilla y el informe que el médico ya venía escribiendo. Se puede iterar tantas veces como haga falta hasta llegar a un texto que el profesional considere correcto.

Antes de guardar, el sistema pide la revisión explícita
El informe generado queda marcado como borrador de IA desde el primer momento, y al finalizarlo el sistema lo advierte una vez más: ese texto lo generó una inteligencia artificial y requiere revisión y firma de un médico.
Es imprescindible leerlo entero y confirmar que todo lo generado y lo complementado a mano es correcto. Al finalizar, el informe queda firmado con el nombre y la matrícula del profesional, bloqueado, y no se puede reemplazar sin un desbloqueo. Desde ese momento el contenido es responsabilidad de quien lo firmó, no del asistente.

El ICT también se explica con IA, y desde ahí arranca el informe
La asistencia de IA no se limita a la redacción del informe: también llega a las herramientas de medición. En el índice cardiotorácico el médico marca las tres medidas sobre la radiografía —los dos hemitórax cardíacos y el diámetro torácico— y el visor calcula (A + B) / C, clasifica el resultado y advierte cuando la proyección es AP, donde el corazón se magnifica y el índice sobreestima.
Con la configuración de IA activa aparece Explicar con IA. El asistente devuelve, en lenguaje clínico, qué significa el valor obtenido: en qué rango cae, cómo lo condiciona la proyección de la placa y qué aclaraciones corresponde dejar asentadas. El texto se puede copiar tal cual, o usarse como punto de partida con Iniciar informe: el borrador nace con el análisis ya hecho, en vez de empezar de cero.


Medición asistida, siempre disponible
El cálculo del índice, su clasificación y el aviso de proyección AP no dependen de la IA: son parte de la herramienta.
Explicación en lenguaje clínico
La IA interpreta el valor medido y lo contextualiza, con el modelo que la institución tenga configurado.
Del hallazgo al informe
Iniciar informe abre el borrador con el análisis del ICT ya incorporado, para seguir escribiendo desde ahí.
IA local por privacidad; en la nube, sólo si la institución lo decide
La recomendación de MEDIOVA es usar un modelo local, instalado en la infraestructura de la institución, en la misma línea on-premise que el resto del ecosistema. Con IA local, ni las imágenes ni los datos del paciente salen de la red: no viajan a un servicio de terceros ni quedan alojados fuera.
Aun así, el sistema no es cerrado: se pueden configurar modelos en la nube como OpenAI, Anthropic o Gemini. Esa configuración exige una API key del proveedor, que se cobra por uso y es ajena a MEDIOVA. El consumo de tokens de estudios de imagen puede escalar rápido y disparar la factura del proveedor —no la del PACS, cuyo abono no cambia—, así que conviene decidirlo con el área de sistemas y con una estimación de volumen.
Local, recomendado
El modelo corre en el servidor de la institución. Privacidad del paciente y de los datos, sin costo por uso.
Nube, configurable
OpenAI, Anthropic o Gemini se pueden habilitar desde la configuración si la institución lo prefiere.
API key propia
Los modelos en la nube requieren una API key de la institución y se pagan por uso al proveedor.
Preguntas sobre informes con ia
- ¿La IA reemplaza al médico que informa?
- No, y no está pensada para eso. Genera un borrador preliminar que un profesional tiene que revisar, corregir y firmar. El diagnóstico, la conclusión y la responsabilidad son siempre del médico; la IA sólo le ahorra la parte mecánica de la redacción.
- ¿Es obligatorio usar la IA?
- No. Es una funcionalidad opcional que cada institución habilita o deshabilita desde la configuración. Si no se activa, el sistema de informes funciona exactamente igual, sin ninguna asistencia de IA.
- ¿Las imágenes de los pacientes salen de la institución?
- Con IA local, no: el modelo corre dentro de la infraestructura de la institución y nada viaja hacia afuera. Sólo salen si la institución decide configurar un proveedor en la nube, y esa es una decisión explícita suya.
- ¿Por qué no analiza todas las imágenes de la serie o del estudio?
- Porque el volumen lo haría inviable. Estudios de RM, PET o TC pueden superar las 3000 imágenes, y procesarlas todas sería lentísimo y muy pesado. El sistema toma cortes equiespaciados y representativos, que es lo que permite generar un informe en un tiempo razonable.
- ¿Cuánto cuesta usar la IA?
- Con un modelo local, no hay costo por uso: corre en el servidor de la institución. Si se configura un proveedor en la nube —OpenAI, Anthropic o Gemini—, hace falta una API key propia y el proveedor cobra por consumo; ese gasto es ajeno al abono del PACS y puede crecer con el volumen de estudios.
Seguir recorriendo el ecosistema
Probalo un mes, sin cargo
Las tres opciones de servicio arrancan con un mes de prueba funcionando con los equipos y el flujo real de la institución.